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- María, no te vayas. La Chuza se quedó. Desnuda parecía una aceituna. Juan la abrazó.
La primera vez que lo abrazó pensó en todos,
los que la habían tenido en su cama y el pasado se hizo un pozo en su vientre y los metió a todos y los tapó con este nuevo deseo, verdadero, claro. Y ella pensó que quizá podía ser feliz. _______________________________________________________________________________________________
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